• Sé Catedral

Los habitantes próximos a la Praia do Calhau construyeron la primera iglesia de Funchal. Se ensanchó dos veces, primero en 1438 y de nuevo en 1450, pero aún se veía demasiado pequeña para las necesidades de la población. Finalmente, en noviembre de 1485 se comenzó a construir una nueva iglesia en la Praça Campo do Duque, aunque sufriría diversas demoras. En el año 1500, el rey D. ManueI l insistió en que la obra de la llamada “gran iglesia” debía acabar y en 1517 se consagró al fin el nuevo templo.

La arquitectura de esta Catedral es una mezcla de fuertes influencias del gótico meridional europeo y del mudéjar, así como de estilos manuelinos y locales.

Diez arcos góticos comunican las naves y la penumbra producida por la luz natural entra por ocho brechas manuelinas, la roseta de la fachada y algunas ventanas ojivales sobre el altar mayor.

El contenido original de la iglesia era excepcional y se puede encontrar a lo largo de los diferentes museos de Funchal, aunque algunas de las piezas del tesoro pueden verse en el Museo de Arte Sacro. Al entrar al templo, encontrará algunas donaciones del rey Manuel I de Portugal, como la fuente, aún situada en su lugar original, el púlpito y el pequeño altar mayor. Seis capillas con arcos góticos ocupan las naves laterales.

Un arco del triunfo da paso al santuario y todo el muro trasero de la capilla está cubierto con un impresionante panel, donde pueden verse algunos magníficos cuadros acabados en pan de oro. En cada muro lateral del santuario, verá el auditorio manuelino con dos filas de sitiales: la alta estaba reservada para los cánones y la más baja, a los titulares. Asimismo, la primera fila posee bellísimos y altos respaldos tallados en madera con imágenes de los apóstoles y los profetas. Tanto en los asientos como los apoyabrazos encontrará interesantes ilustraciones de influencia medieval, algunas demasiado atrevidas, quizá como resultado del alto grado de imaginación de los artistas manuelinos. En la Capela do Santissimo, decorada con el estilo dieciochesco y decimonónico, verá un gran cuadro del siglo XVII de la Última Cena.

Sé Catedral

Actualmente hay dos relojes mecánicos en lo alto de la torre que marcan el ritmo del día a día de la ciudad. Pero antiguamente había habido otros relojes: el primero se colocó en 1776 y se retiró en 1921, aunque aún se conserva en la Biblioteca Municipal. El siguiente fue una donación de un doctor inglés y se puso en 1922. Pero fue solo en 1923 cuando pudieron verse los minutos, ya que hasta ese momento este reloj tenía solo una manecilla. En 1989 fue reemplazado finalmente por el actual, controlado electrónicamente.

Pin It

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto